top of page

Victorino Sampedro: "En los próximos años creo que habrá un declive de la Semana Santa"

  • 4 jun
  • 9 min de lectura

Ha perdido la cuenta de los años que lleva perteneciendo a la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, “pero debe de hacer más de treinta”. De ellos, Victorino Sampedro (Ávila, 1953), ha pasado muchos ocupando puestos directivos en la corporación del Miércoles Santo: dieciocho como presidente y ocho como vicepresidente, cargo que desempeña en la actualidad. Hermano por tradición familiar, “una tía mía fue la que empezó siendo cofrade en nuestra familia, era de aquellas mujeres que se encargaban de asistir con un Crucifijo a los velatorios a los difuntos allá por los años 30 o 40 del siglo pasado, cuando la Cofradía, antes de volver a salir en Semana Santa con la reorganización, realizaba actividades de ese tipo”.

Buen conocedor de lo que se ve y de lo que no se ve de nuestra Semana Santa, no evita ningún asunto, ofreciendo con franqueza opiniones, e incluso vaticinios, sobre el presente y el futuro de la Pasión abulense. Y como lleva las cofradías en la sangre, compagina la vicepresidencia de las Angustias con la presidencia de la Cofradía de gloria de la Virgen del Socorro.


Pregunta: ¿Qué balance hacen en su Cofradía de la Semana Santa 2017?

Respuesta: En líneas generales la procesión del Silencio ha ido bien, con una participación de más de 450 personas entre nazarenos y bandas. Había público por todos los sitios, en las saetas a las Imágenes en la plaza del Rollo hubo una aglomeración impresionante. Siempre digo que a partir del Miércoles Santo es cuando más público se ve en Ávila, supongo que porque ya empiezan los días festivos para los trabajadores. Dentro de las procesiones ‘clásicas’ de la Semana Santa es de las que más espectadores atrae, y además salimos de nuestro barrio y llegamos a la Catedral, algo también único.

El 'pero' que le pongo a la procesión ha sido la retransmisión por Televisión Castilla y León, que nos hizo estar esperando casi media hora antes de llegar al Rastro porque no comenzaba la conexión en directo. Nos dijeron que teníamos que estar a las 22:00 horas en la curva de Francisco Gallego con el paseo del Rastro, cumplimos, y ellos empezaron a transmitir a las 22:20. El Rastro, que se recorre en quince minutos, lo hicimos en 45 y llegamos a la Catedral a las once menos cuarto. En Ávila no gusta que una siga en la calle cuando la posterior tiene fijada su salida, y nosotros teníamos que entrar antes de que comenzara la procesión del Cristo de las Batallas. Llegamos a tiempo, pero esa espera nos distorsionó. La gente se preguntaba qué pasaba que no avanzábamos. A veces prefiero que no nos televisen para que discurramos como solemos hacer, dada la cantidad de gente que movemos.


P: Organizan una procesión que se denomina ‘del Silencio’, pero salen con bandas, se cantan saetas… ¿De dónde viene ese nombre?

R: Se lo pusieron los ocho o diez cofrades que se juntaron para volver a sacar la procesión a mediados del siglo XX. Al principio sí salían sólo con unas carracas, luego se fueron introduciendo bandas y nos hermanamos con el Despojado de Valladolid, cuya banda empezó a salir con nosotros. Después un cofrade empezó a cantar las saetas en la plaza del Rollo junto con otra señora, ambos ya fallecidos, y eso arraigó. Muchas veces nos confunden con la procesión del Cristo de las Batallas.


P: ¿En qué momento se encuentra la Cofradía de las Angustias?

R: Nos mantenemos en 550 hermanos, más o menos la cifra no varía. Hace unos años tuvimos 580, llegamos a la cumbre y ahora se va retrocediendo un poco. Tenemos mucho cofrade antiguo que apunta al hijo, al nieto… en ese sentido sí hay una continuidad. En la procesión siempre solemos desfilar más o menos la misma cantidad de cofrades. Nos defendemos con unas cuotas de seis euros al año.


P: ¿Hay implicación entre los hermanos más allá de ponerse la túnica un día al año?

R: No estoy satisfecho con la participación de los actos religiosos que la Cofradía realiza durante el año: el Triduo de septiembre, el Septenario previo a la Semana Santa… sólo acude gente mayor, con tanto cofrade que tenemos. Falta gente joven, por eso hay que darle fuerza a esos otros momentos que se viven a lo largo del año en la Cofradía.


P: La labor asistencial de la entidad, ¿cómo se canaliza?

R: Hacemos un donativo anual a Cáritas Diocesana y colaboramos con nuestra parroquia de Santiago.


P: En 2018 se cumplirán 25 años de la hechura del Santo Cristo Arrodillado. ¿Tienen pensado realizar algún acto conmemorativo?

R: Estamos cerrando la celebración de un concierto con las tres bandas que nos han acompañado en la procesión del Silencio: la Banda del Santísimo Cristo a la Columna 'El Amarrado', la del Cristo Despojado de Valladolid, y la de Jesús de Medinaceli, de Talavera de la Reina. Seguramente será en septiembre de 2018.

P: ¿En qué pueden mejorar como cofradía en la calle?

R: En los próximos años vamos a intentar mejorar los pasos, darlos más de vistosidad. Tenemos hecho el estudio para sacar a hombros a la Virgen de las Angustias, incluso hemos mirado pasos, pero es complicado porque hay que tener en cuenta las cuestas que tenemos que subir para llegar al centro de la ciudad. Hay gente que se ha ofrecido a sacarla y quizás éste es el empuje que tenemos que fomentar para que los jóvenes se vuelvan a implicar en las hermandades.


P: En su caso, la pequeña puerta de San Nicolás les condiciona.

R: La puerta es muy estrecha, las cruces del Cristo de la Agonía y el Santo Cristo Arrodillado salen rozando el dintel prácticamente. Habría que hacer banzos más largos y el paso, más estrecho.


P: ¿Y alguna vez se han planteado salir de la iglesia de Santiago, que tiene la puerta más grande?

R: Se planteó de pasada y es una solución que no gusta porque perderíamos la parte más importante de nuestro recorrido, que es la barriada de San Nicolás.


P: Hay otra peculiaridad de su procesión que es que a la llegada a la Catedral la Virgen de las Angustias entra en el templo pero los dos pasos del Señor regresan a San Nicolás. Hace unos años se dijo que la Cofradía pretendía darle a ese regreso más solemnidad, hacerlo parte de la procesión.

R: Eso ha sido un fracaso. Se trató de hacer colocando a los Cristos enfilados hacia la plaza de la Catedral para salir por San Segundo y que la procesión siguiera, pero los hermanos empezaron a quitarse las túnicas como diciendo ‘esto se ha terminado ya’. Tenemos asumido que esto no se puede hacer porque llegaríamos a San Nicolás cuatro, los del barrio. Hacemos el traslado muchas veces sin que esté la Policía Local, tenemos que llamarla… en fin, nos lo tomamos un poco como si fuera una fiesta por haber concluido la procesión un año más.


P: Una alternativa sería que tanto el Cristo de la Agonía como el Santo Cristo Arrodillado entrasen también en la Catedral.

R: Hay muchos temas que solucionar en Ávila. En otras ciudades que conozco como Valladolid o Alicante, hay una carrera oficial que parece ser que aquí no se quiere hacer. Yo paso por la carrera oficial con mis Imágenes y regreso a mi iglesia. ¿Qué el Viernes Santo tengo que ir con la Virgen a participar en la procesión general? Pues subo ese día a mi paso y mis cofrades a una determinada hora a la que tengo que entrar en la carrera oficial, y luego regreso a mi templo. Esta opinión igual me genera críticas, pero lo que no puede ser es que todo sea igual, todos los años lo mismo.

Cada cofradía debería hacer su recorrido desde su iglesia, incluido el Patronato del Santo Sepulcro, y pasar por la carrera oficial.


P: Le veo partidario del recorrido oficial, ¿y de hacer estación de penitencia dentro de la Catedral?

R: No te puedo responder porque no se ha planteado, y no sé yo si el Cabildo va a querer.


P: El modelo de Vía Crucis de la Junta de Semana Santa, rezado en San Ignacio, ¿lo cambiaría por otro en que una Imagen de cada hermandad lo protagonizara cada año, con un traslado en andas a la Catedral o a San Ignacio y que allí se rezase?

R: El actual Vía Crucis de la Junta de Semana Santa ni crece ni abollece. Tiene algo bonito, que es que cada cofradía lee una estación, pero me parece fenomenal esa idea, sería más importante hacerlo así, cambiando el formato.


P: ¿Hay más aspectos que mejorar en la Semana Santa de Ávila?

R: Las hermandades de Ávila van tirando para arriba y yo creo que hemos alcanzado la cima, la cumbre de lo que puede ser la Semana Santa. Ahora, como todo en la vida, creo que en los próximos años va a bajar. Mucha gente joven se está haciendo de algunas cofradías, pero creo que estamos en lo máximo y que en los próximos años habrá un declive de la Semana Santa.


P: ¿Esa decadencia de la Semana Santa que vaticina se puede evitar?

R: En Ávila no hay ayudas para ninguna cofradía. La subvención de la Junta de Castilla y León se concede para hacer la revista o libros de Semana Santa. El Ayuntamiento la da para la Pasión Viviente… y las hermandades, que somos las que sostenemos esto, no percibimos nada. La Junta de Semana Santa ha invertido todo en la declaración de Interés Internacional, y eso es sólo turismo, turismo y turismo. Vale, ¿y el cofrade? Hay que fomentar la religiosidad, la vida cofrade, no hay charlas, no hay actos para el cofrade. Vas a una iglesia y sólo hay gente mayor, luego la gente joven sí se viste de nazareno, pero en los cultos no hay la participación que haría falta. Soy así de rotundo: no caerá de golpe, pero mantener la Semana Santa como está ahora será complicado.


P: ¿Habría que trabajar más la base de las cofradías?

R: Y hacer menos política. La nueva directiva de la Junta de Semana Santa debería de apoyar más a las bases. Hay conciertos, pregones en Ávila, en Madrid, en Valladolid, que todo eso está muy bien para lograr repercusión, pero nos estamos olvidando de las cofradías abulenses. Hay que dar un giro, atender los problemas de los cofrades, enseñar a los jóvenes qué es ser cofrade, convivencias, charlas… No se trata de darle a un señor una vela, que salga en la procesión el día que toca y ya está.


P: El día 20 de junio hay elecciones a presidente de la Junta de Semana Santa y sólo se ha presentado la candidatura de Ernesto José Gómez Ferreras. ¿Qué opinión le merece el candidato? ¿Le va a apoyar su Cofradía?

R: Llevo con Ernesto muchos años en la Asamblea de la Junta de Semana Santa, somos de los más antiguos. Sabe perfectamente lo que es la Semana Santa abulense, lleva muchos años de presidente de su Patronato y dieciséis de vicepresidente, los ocho años de Manuel Enríquez y los ocho de Emilio Iglesias. Preparado, está perfectamente preparado. Sólo hay un candidato y saldrá, pero ya veremos qué votos hay en contra. De todas maneras, hasta que no presente a su directiva no sabremos si será continuista o renovador, pero me da la sensación que va a ser continuista. No se debería disfrazar una renovación de la Junta de Semana Santa sólo por cambiar al presidente.

Este era el momento justo para que la gente joven, por ejemplo de la Esperanza o de la Estrella, se hubieran presentado y que se hicieran cosas nuevas de verdad.


P: Del parece que renacido proyecto del Museo de Semana Santa, ¿sabe algo?

R: En muchas ciudades españolas hay museos de Semana Santa y aquí andamos con la cuestión de siempre, buscando el sitio. Creo que el Ayuntamiento tiene suficientes espacios para ceder a la Junta de Semana Santa durante equis años un local céntrico para poder instalar su museo. La parcela del polígono no es un sitio adecuado y hay terrenos que se ceden para otras cosas y sería muy importante hacer el Museo de la Semana Santa, subvencionado por el Ayuntamiento o por quien sea.


P: ¿Alguna vez ha pensado en un sitio concreto?

R: Los frailes de La Santa tienen una huerta muy buena al lado del convento, y hay otros lugares que también lo eran pero se han ido ocupando para otras cosas. Sería que el Ayuntamiento propusiera un emplazamiento céntrico, pero es un paso que no da y debería dar. En vez de tanto turismo ‘politizado’ se tendría que ‘politizar’ un poco el tema del Museo.

EL REDOBLE DE… VICTORINO SAMPEDRO

El instante de su Semana Santa: Cuando sale la Virgen de las Angustias de la iglesia.

Un recuerdo de la Semana Santa: Mi padre fue presidente, Pascual le sucedió y yo sucedí a Pascual como presidente de la Cofradía. Fue emocionante recoger el testigo de aquel a quien se lo cedió mi padre. Otro momento fue ver al imaginero del Santo Cristo Arrodillado, enfermo en una camilla junto al Arco del Rastro, contemplando su obra recién acabada.

Un deseo para el futuro de la Semana Santa: Que se mantenga donde está y que cada joven piense más en lo que significa interiormente que en exhibirse en las procesiones.

Una Sagrada Imagen que no sea la de su cofradía: El Cristo de los Ajusticiados.

Una jornada de la Semana Santa que no sea el Miércoles Santo: Artísticamente, el Jueves Santo. Y me gustan también mucho las procesiones del Cristo de las Batallas.

Un lugar para ver las procesiones: El paseo del Rastro.

Si sólo pudiera elegir uno, ¿silencio o música en las procesiones?: Cada momento requiere una cosa.

Una Semana Santa que no sea la de Ávila: En el sentido austero castellano, Valladolid. En un plano más sentimental, la de Sevilla.

Comentarios


bottom of page